cielos nubosos

Fontenay 100% algodón 300g. grano satinado 50x35mm
Esta actualización sobre cielos nubosos se corresponde con una de las acuarelas rápidas realizadas con motivo de una de las salidas pictóricas que realizamos los acuarelistas de mi ciudad.

La salida ha sido a la localidad próxima de Alcalá de Guadaíra, en la que existe una fortificación sobre un cerro próximo al curso de este río afluente del Guadalquivir.

Afortunadamente la mañana se levantó nubosa, siendo el primer día nublado de este otoño, todavía seco.

Aunque duró poco el día nublado pude tomar este apunte con relativa rapidez.

Prescindí totalmente de las reglas de la composición porque me interesaba fundamentalmente plasmar las nubes que coronaban la torre principal del recinto amurallado y no presté, quizas, la atención suficiente para componer el cuadro.

El cielo nuboso se realiza mojando el papel previamente y soltando color, primero algo de siena natural o amarillo de Nápoles por las zonas que deben quedar luminosas y posteriormente, alrededor de éstas, colocando diversos azules unos más cálidos que otros, según la proximdad y altura respecto del observador.

Para estas aguadas funciona mejor el papel con gran porcentaje de algodón que los de celulosa.

El papel utilizado en esta ocasión lo ha sido por su reverso, para evitar un grano que personalmente no es de mi agrado, por lo que por la vuelta funciona como si de uno de grano satinado se tratase.

Esta acuarela podrá ser referente posteriormente para un desarrollo más pausado de un trabajo sobre la misma temática.

el cielo en acuarela




Canson MixMedia 300g 100% celulosa 30x21cm
Vivo en una ciudad que se caracteriza por su luz y por qué no decirlo, por su calor estival.

Sus cielos estám límpidos la mayor parte del año, sobre todo en verano y con frecuencia en otoño y en primavera.

El aparato nuboso por tanto es escaso y, si no lo fuera, pintar mi ciudad en días nublados y oscuros es cuando menos algo chocante, por lo tanto no estoy muy acostumbrado a usar el cielo como objeto principal de mi composición.

Y esta es la clave principal cuando se pintan cielos, decidir si va a ser el objeto principal de nuestra composición o por el contrario nos deberemos fijar en algún objeto paisajístico antes que en la bóveda celeste.

Bajo la técnica de la acuarela debemos aplicar color sin pasar y repasar en exceso la zona donde lo aplicamos ya que su agrisamiento por efecto de la mezcla es más rápido que en cualquier otra técnica.

Se podría reconocer a un  acuarelista más o menos inexperto solo por la forma en que desarrolla una escena con cielo.

El ejercicio que propongo en esta primera actualización celeste es por tanto el trabajo paso a paso de un cielo simple "monocolor" sin aparato nuboso.

Sobre papel de acuarela soltaremos agua y con el papel humedecido aplicaremos un azul con cierta intensidad.

En este caso la dirección de la pincelada es importante: ha de ser horizontal.

Al final de este paso la zona pintada debe quedar uniforme de intensidad de color y homogénea ya que hemos aplicado un solo color.



Sin dejar que se seque tendremos que conseguir un degradado para conseguir que en el horizonte resulte más claro , es decir, con menos color por lo que el blanco del papel deberá "respirar" más.

La forma más fácil de conseguir este degradado, como estamos trabajando sobre una superficie algo inclinada, consiste en invertir la hoja de papel, inclinar un poco más la superficie de trabajo y dejar que el color "resbale" hacia abajo, o sea, sobre la zona superior de la composición.

Una vez realizado este paso deberemos olvidarnos de esta zona y procurar no tocarla más.



Las dotes de observación son aquí importantes ya que el cielo ni es de color uniforme, su claridad varía según la zona, ni por supuesto es azul celeste monocolor, sino matizado, según la incidencia de los rayos solares.

Una aproximación a un paisaje imaginario puede realizarse a partir de este cielo en la imagen que encabeza esta actualización.

¿qué color tiene el cielo?

Si el cielo no va a constituir el objeto principal de nuestra composición, hay que huir de proporcionarle algún blanco, que deberemos dedicar a las zonas de mayor contraste.

Guarro 240g 60% algodón grano grueso 50x35cm

En el caso que el Sol no lo tengamos frente a nosotros, es decir, que no estemos pintando a  contraluz, el cielo lo representaremos de color azul y tendremos que dar un color base al papel en aquellas zonas luminosas de la bóveda celeste para que no aparezcan blancos netos, que como he indicado reservaremos para los objetos principales que deberán estar más contrastados.

Las sombras de los objetos representados nos indicarán la posición oculta del astro solar.

Si intentamos "acuarelar" un paisaje a contraluz, entonces nuestro cielo no será azul, deberá ser representado con colores cálidos, anaranjados o rojizos y, si la atmósfera está "pesada", incluso sienas tostados.

Montval 300g celulosa 50x35cm



El color azul, en su caso, matizará entonces algún pico superior de nuestra acuarela para no olvidarnos que se trata precísamente del cielo terráqueo lo que estamos pintando.

apunte de paisaje marino pintado con colores cálidos

Viajando a Cádiz para realizar una visita veraniega a unos amigos en su casa de vacaciones pude realizar un apunte rápido en la sobremesa de la cena como señal de agradecimiento por el trato recibido.

Además algún seguidor me ha preguntado sobre la realización de una "marina" con colores cálidos.

Así que he planteado esta acuarela con la doble finalidad expuesta.



Guarro 240g 60% algodón 50x35 mm.


Para aquellos que les resulte familiar el "skyline" de esta ciudad reconocerán la vista, pero les resultará extraña la iluminación del atardecer, que la he dispuesto justo en sentido contrario por mero efecto compositivo.

Los colores cálidos predominan sobre los fríos, o sea, rojizos sobre azules.

ejercicio de composición y un solo color

Realizar ejercicios además de ser un entretenimiento rápido suele aportar algo de destreza, necesaria siempre cuando abordamos trabajos de mayor envergadura.

El caso que presento a continuación, está realizado exclusívamente con el color siena tostado y permite dos aprendizajes:

El control del agua viendo la intensidad de color resultante y anteriormente el estudio de la composición, factor de los más difíciles de aprender en mi opinión.

Arches 300g 100% algodón 30x24 cm.

Ya hice algunos meses atrás una actualización sobre este tema y a ella me refiero:



Entresaco algunos comentarios que allí hice:

Hay también otro aspecto importante que no he leído en ningún libro pero que me parece importante y es ocupar la posición del observador, para preguntarse qué espera ante la visión del cuadro.

Es por eso que hay que que diseñar una estrategia para que el espectador observe el cuadro.

Este espectador debe, de forma  inconsciente, ser dirigido a través de la superficie que esté mirando.

Y es el artista creador de la obra el que debe crear un paseo virtual para que la mirada del observador camine por el cuadro.

Para eso es fundamental distribuir formas, tamaños y colores con suma habilidad, poniendo los objetos indispensables, ni más, ni menos, a fin deconseguir ese equilibrio compositivo.

Tengo la certeza que recapacitar de vez en cuando sobre temas ya estudiados con anterioriad no solo sirve para fijar el conocimiento adquirido, sino que también permite ir creando opinión personal.

cuadernos de apuntes para acuarela

Cuando caen en mis manos algunas cartulinas o algunos tipos de papel que, una vez probados para acuarela, no acaban de satisfacerme, suelo esperar a que envejezcan un poco de tiempo y luego los encuaderno, fabricándome cuadernos para bocetos de distintos tamaños.




Suelen ser papeles de grosor o gramaje inferior al óptimo de acuarela para mi gusto, de 180 a 300 g, o incluso papeles de acuarela con los que no me encuentro cómodo.

Así que, antes de tirarlos vírgenes, los utilizo en pequeño formato para apuntes ocasionales, ya sean dibujados o acuarelados.

De cuadernos tamaño DIN A4 de celulosa 90 g, por ejemplo, hago libretas de 1/3 DIN A4 tipo apuntes de corresponsal periodístico, encuadernadas en cartoné, muy útiles para paisaje urbano muy vertical y cómodas de guardar en cualquier bolsillo (ver abajo derecha).

De papel de alfacelulosa, propio para grabado, de color marfil, hago cuadernos apaisados en tamaño DIN A4, encuadernados "a la americana", que soportan muy bien el agua (ver arriba a la derecha).

De cartulinas convencionales y de hojas sueltas recuperadas de cuadernos viejos, realizo cuadernos a la japonesa (ver izquierda).



repaso del dibujo una vez terminada la acuarela

Existen diversas formas y razones que justifican el uso del dibujo una vez terminada una acuarela.

Sin embargo los pintores más puristas no quieren oir hablar de ello. Éstos sólo admiten el trazado original previo y procuran no alterarlo ni eliminarlo posteriormente.

Si estamos pintando una acuarela de formato pequeño es posible que,por exceso de agua, no hayamos controlado el área a colorear.

En este caso reforzar el dibujo a lápiz, una vez seca la acuarela, puede mejorar su aspecto.

Una alternativa que recomiendo solamente para el caso de apuntes acuarelados es el uso de rotulador para perfilar algunas zonas u objetos.

















Otra forma de perfilar cuando se trabaja con tinta soluble de estilográfica no sólo no desmejora la obra final sino que le proporciona viveza.












Una cuarta forma de perfilar el dibujo es trabajar con pastel o cera en el caso que no hayamos conseguido desarrollar una buena acuarela y no queramos destruirla.













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