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mis ejercicios con nimbos

Guarro 240g. 60% algodón grano fino 35x25cm.


Este es el resultado de mis ejercicios en la cuarta sesión del taller de acuarela que coordino en Sevilla para acuarelistas.


Aquari 300g. 100% algodón 38x28cm..

mi ejercicio con cúmulo nimbos

Aquari 300g. 100% algodón 38x28cm.

Este es el resultado de mi ejercicio en las tercera sesión del taller de acuarela que coordino en Sevilla para acuarelistas.



cúmulos y estratocúmulos

Guarro 350g  60% algodón grano grueso reverso

Este es el resultado de mis ejercicios en la primera sesión del taller de acuarela que coordino en Sevilla para acuarelistas.

Guarro 350g  60% algodón grano grueso reverso



pintando de nuevo al alimón



Esta es la acuarela XL de 1,50 x 1 m, que sobre bastidor de madera donado por La Factoría del Arte de Sevilla, hemos elaborado por José Luis Fabre, José Ignacio Velasco y un servidor con motivo de la celebración del Día Internacional de la Acuaraela 2013.

claroscuro intenso en jardines sombreados

Arches 300g 100% algodón grano grueso  61x23cm
No siempre resulta fácil interpretar claroscuros en zonas en sombra con una fuerte iluminación exterior como ocurre en los mediodías estivales.

En el caso que nos ocupa he aplicado un color azulado suave y un violáceo para insinuar sombras claras aunque profundas en el primer plano.

De esta forma los oscuros quedan transparentes.

El cielo se impregna de aguada con algunos colores cálidos y las palmeras datileras del plano medio se cargan de intenso color oscuro.

Así, dejando suficientemente claro el cielo y aplicando sombras claras en primer plano, la sensación de gran iluminación y calor está asegurada.

El motivo se refiere a la fuente dedicada a Neptuno en una glorieta de los jardines de los Reales Alcázares de Sevilla lugar de particular encanto y suficientemente fresco para poder pasar pintando las calurosas mañanas del estío hispalense.

Ojo con aplicar amarilo limón a los verdes, ya que romperían el "calor" de la escena al enfriar el tono general de una manera muy "ácida".

nimbos en la primavera andaluza

Arches 300g grano grueso 100% algodón 61x46 cm
Muy frecuentemente la primavera andaluza se llena de lluvias muy potentes y hasta hace poco casi impredecibles.

Aunque las previsiones meteorológicas suelen ser muy certeras, fueros desafiadas por el grupo de compañeros acuarelistas de Córdoba que organizaron un concurso de pintura a la acuarela al aire libre y una jornada posterior de pintura fuera de concurso.

Esta acuarela inacabada por imprevisiomes del tiempo, quedó incompleta y mojada por los efectos de la lluvia.

Representa el río Guadalquivir a su paso por esa ciudad, a los pies de la Mezquita.

La amenazante lluvia se vislumbra por la nube negra tipo nimbo que se acerca por la derecha y por la poca luz que refleja el río, luz que nada tiene que ver con la luz característica de esta época en la que se celebra las fiestas de los Patios Cordobeses, alarde  floral de inusitado colorido.

Terminé la acuarela en el estudio hogareño para dejar patente la inestabilidad estacional de mi región.



pintando una panorámica

Arches 300g grano grueso 100% algodón 760x280cm

Esta acuarela panorámica de la ciudad que me vio nacer y en la que felizmente habito la resolví en un ejercicio de un curso que veinticinco Acuarelistas de Sevilla hicimos con el excepcional compañero Camilo Huéscar desde el paseo elevado del Metropol Parasol.


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Me restringí la paleta al uso de azul ultramar y azul de ptalo para el cielo y azul ultramar con siena tostada para los edificios. Los colores violáceos los obtuve añadiendo un poco de carmín.

El trabajo lo realicé con un pincel hake para las grandes aguadas y con el pincel plano de una pulgada.
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El trabajo en panorámica resulta interesante cuando no se pretende ser muy exigente con uno mismo y se quiere obtener un resultado rápido sin
mayor compromiso.

nubes de tipo alto cúmulos

Fontenay Canson 300g grano satinado 36x48cm
 Pintar cielos es, principalmente, pintar nubes, pues salvo puestas de Sol, ésas son las protagonistas de gran parte de la superficie del papel soporte de acuarela cuando trabajamos paisajes, ya sean naturales o urbanos.


Si estamos trabajando sin mayor compromiso de reflejar objetos principales en el paisaje, podemos fijar nuestra composición en los cielos.

Los cielos se deben pintar siempre en húmedo, mojando con agua la parte del papel que ocupará nuestro cielo y soltando mucho color sin miedo.

Si el cielo va a ser sólo azul, procura variar con dos o tres tonos de azul la superficie a colorear, poniendo los azules más cálidos en las zona más próximas a nosotros, es decir, arriba.




En el caso que nos ocupa, pintaremos nubes tipo cúmulos, que son nubes algodonosas, que al representarlas elevadas son algo difusas y parecen pequeñas cada una de ellas.

Se pintan quitando color a la superficie inundada de azules mediante la aplicación por tamponado (contacto sin desplazamiento lateral) de un trozo de esponja natural o artificial (de baño) levemente humedecida, papel secante, o simplemente papel de celulosa de uso higiénico personal.

Hemos terminado la acuarela poniendo en primer plano un paisaje anodino con una estrecha gama de color para no distraer en exceso la contemplación de la parte central de esta acuarela.

cielos nubosos

Fontenay 100% algodón 300g. grano satinado 50x35mm
Esta actualización sobre cielos nubosos se corresponde con una de las acuarelas rápidas realizadas con motivo de una de las salidas pictóricas que realizamos los acuarelistas de mi ciudad.

La salida ha sido a la localidad próxima de Alcalá de Guadaíra, en la que existe una fortificación sobre un cerro próximo al curso de este río afluente del Guadalquivir.

Afortunadamente la mañana se levantó nubosa, siendo el primer día nublado de este otoño, todavía seco.

Aunque duró poco el día nublado pude tomar este apunte con relativa rapidez.

Prescindí totalmente de las reglas de la composición porque me interesaba fundamentalmente plasmar las nubes que coronaban la torre principal del recinto amurallado y no presté, quizas, la atención suficiente para componer el cuadro.

El cielo nuboso se realiza mojando el papel previamente y soltando color, primero algo de siena natural o amarillo de Nápoles por las zonas que deben quedar luminosas y posteriormente, alrededor de éstas, colocando diversos azules unos más cálidos que otros, según la proximdad y altura respecto del observador.

Para estas aguadas funciona mejor el papel con gran porcentaje de algodón que los de celulosa.

El papel utilizado en esta ocasión lo ha sido por su reverso, para evitar un grano que personalmente no es de mi agrado, por lo que por la vuelta funciona como si de uno de grano satinado se tratase.

Esta acuarela podrá ser referente posteriormente para un desarrollo más pausado de un trabajo sobre la misma temática.

el cielo en acuarela




Canson MixMedia 300g 100% celulosa 30x21cm
Vivo en una ciudad que se caracteriza por su luz y por qué no decirlo, por su calor estival.

Sus cielos estám límpidos la mayor parte del año, sobre todo en verano y con frecuencia en otoño y en primavera.

El aparato nuboso por tanto es escaso y, si no lo fuera, pintar mi ciudad en días nublados y oscuros es cuando menos algo chocante, por lo tanto no estoy muy acostumbrado a usar el cielo como objeto principal de mi composición.

Y esta es la clave principal cuando se pintan cielos, decidir si va a ser el objeto principal de nuestra composición o por el contrario nos deberemos fijar en algún objeto paisajístico antes que en la bóveda celeste.

Bajo la técnica de la acuarela debemos aplicar color sin pasar y repasar en exceso la zona donde lo aplicamos ya que su agrisamiento por efecto de la mezcla es más rápido que en cualquier otra técnica.

Se podría reconocer a un  acuarelista más o menos inexperto solo por la forma en que desarrolla una escena con cielo.

El ejercicio que propongo en esta primera actualización celeste es por tanto el trabajo paso a paso de un cielo simple "monocolor" sin aparato nuboso.

Sobre papel de acuarela soltaremos agua y con el papel humedecido aplicaremos un azul con cierta intensidad.

En este caso la dirección de la pincelada es importante: ha de ser horizontal.

Al final de este paso la zona pintada debe quedar uniforme de intensidad de color y homogénea ya que hemos aplicado un solo color.



Sin dejar que se seque tendremos que conseguir un degradado para conseguir que en el horizonte resulte más claro , es decir, con menos color por lo que el blanco del papel deberá "respirar" más.

La forma más fácil de conseguir este degradado, como estamos trabajando sobre una superficie algo inclinada, consiste en invertir la hoja de papel, inclinar un poco más la superficie de trabajo y dejar que el color "resbale" hacia abajo, o sea, sobre la zona superior de la composición.

Una vez realizado este paso deberemos olvidarnos de esta zona y procurar no tocarla más.



Las dotes de observación son aquí importantes ya que el cielo ni es de color uniforme, su claridad varía según la zona, ni por supuesto es azul celeste monocolor, sino matizado, según la incidencia de los rayos solares.

Una aproximación a un paisaje imaginario puede realizarse a partir de este cielo en la imagen que encabeza esta actualización.

¿qué color tiene el cielo?

Si el cielo no va a constituir el objeto principal de nuestra composición, hay que huir de proporcionarle algún blanco, que deberemos dedicar a las zonas de mayor contraste.

Guarro 240g 60% algodón grano grueso 50x35cm

En el caso que el Sol no lo tengamos frente a nosotros, es decir, que no estemos pintando a  contraluz, el cielo lo representaremos de color azul y tendremos que dar un color base al papel en aquellas zonas luminosas de la bóveda celeste para que no aparezcan blancos netos, que como he indicado reservaremos para los objetos principales que deberán estar más contrastados.

Las sombras de los objetos representados nos indicarán la posición oculta del astro solar.

Si intentamos "acuarelar" un paisaje a contraluz, entonces nuestro cielo no será azul, deberá ser representado con colores cálidos, anaranjados o rojizos y, si la atmósfera está "pesada", incluso sienas tostados.

Montval 300g celulosa 50x35cm



El color azul, en su caso, matizará entonces algún pico superior de nuestra acuarela para no olvidarnos que se trata precísamente del cielo terráqueo lo que estamos pintando.
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